La comparsa fugitiva de la noche
recorre la noche en busca de almas
en un descuido tropieza con La Muerte
en una esquina y les arrancó un cacho
la vagancia gesticula y actúa en cada función
los monstruos aplauden y ríen
mientras, enfiorado, el valiente capitán
toma las riendas de la fantasía
y el alcohol con sus amigos encienden la magia
y el viejo verso de las princesas perdidas
y los príncipes muertos
queda enterrado en el jardín del rey herido
frente a la yuta la valentía florece
entre el peligro que acecha siempre
la delincuencia y los amigos
esperan la luz del nuevo día
mientras los años locos pasan de largo
consumiendo juventud, rebeldía y depresión
me malinformo y sonrío
la burla se hace carcajada
la familia espera y sabe
y los amigos andan por ahí
alterados de tanto vértigo prenden otro
y la lucha sigue hasta el final
DIOS
miércoles, 30 de marzo de 2011
miércoles, 23 de marzo de 2011
Una vieja droga
Esa droga...
Esa droga robotizadora
Esa droga ácida.
Esa droga química
Esa droga cínica
esa droga inventada
que no se compara con tu mirada.
Todos hablan mal de la adicción
no conocen el que provoca tu corazón
¿Que sera lo que me provoca tu acción?
La simpática canción que produce tu droga
sin tener la moda
de ver como se enamora
ni el como llora.
Matthew Dalceggio
Esa droga robotizadora
Esa droga ácida.
Esa droga química
Esa droga cínica
esa droga inventada
que no se compara con tu mirada.
Todos hablan mal de la adicción
no conocen el que provoca tu corazón
¿Que sera lo que me provoca tu acción?
La simpática canción que produce tu droga
sin tener la moda
de ver como se enamora
ni el como llora.
Matthew Dalceggio
domingo, 20 de marzo de 2011
La luz del vacío
Sin motivo caminaba por el asfalto,
mirando las vidrieras manchadas
con el tiempo de algún sufrimiento.
Buscando un vacío
encontré la nada,
descubriendo la nada
encontré un vacío.
Medité el vacío y decidí
quedarme con vos,
llenando el hueco oscuro
que compartimos los dos.
Esta noche,
lo imposible deseo convertir realidad
para tu simple despertar de felicidad.
Matthew Dalceggio
mirando las vidrieras manchadas
con el tiempo de algún sufrimiento.
Buscando un vacío
encontré la nada,
descubriendo la nada
encontré un vacío.
Medité el vacío y decidí
quedarme con vos,
llenando el hueco oscuro
que compartimos los dos.
Esta noche,
lo imposible deseo convertir realidad
para tu simple despertar de felicidad.
Matthew Dalceggio
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